ausencia de sonido,
es amar en silencio.
La angustia, el dolor,
tienen sonido: suenan
a nudo en la garganta,
a lluvia y frio.
El odio tiene sonido:
suena a gritos incrustados.

La cobardia, tiene sonido:
suena a murmullos
atormentados.
Ahora que soy solo silencio,
creo entender por qué
tanto miedo al silencio,
al sonido del silencio.
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