Pude desaparecer, pude decir que no.
Pero el fin de la pasión,
es que lo oculto se vea.
Vine a avisarte.
Chica con ojos de ayer,
se que vibras también
la extraña sensación de no pertenecer a este mundo.
Como en un trance.
Ya tantas veces morí,
nunca me pude ir.
El arte de vivir,
por encima del abismo.
Estoy condenado a errar.
Poseídos por el más allá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario